El destacado fotógrafo español regresa al país con una muestra individual de su serie “Húsares”, que, tras permanecer resguardada por casi tres décadas, verá la luz por primera vez, en el marco de una serie de actividades en la capital.
En el año en que se conmemoran los 200 años de la invención de la fotografía en el mundo, la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través de su Gerencia de Cultura, invita al fotógrafo español Bernardo Aja de Maruri a develar un testimonio visual inédito. Del 12 de julio al 23 de agosto, la Galería Municipal de Arte Pancho Fierro, ubicada en el Centro Histórico de Lima, será el escenario de “La Vida Es Una Repetición”, exposición individual del artista bajo la curaduría del destacado crítico e investigador visual Jorge Villacorta.
La muestra representa una primicia absoluta para la escena local. El cuerpo de obra está compuesto por imágenes analógicas de la colección “Húsares”, realizadas por Aja de Maruri de forma inmersiva durante su labor como fotógrafo de Palacio de Gobierno del Perú entre 1997 y 1999. Tras casi treinta años, estas capturas se muestran al público por primera vez, proponiendo una relectura antropológica, cotidiana y libre de posturas políticas sobre uno de los actos patrióticos más reconocibles del país.
A los 24 años, tras culminar sus estudios en Nueva York, el artista accedió de manera casi fortuita a los pasillos secundarios y pabellones del Palacio de Gobierno. Allí, donde la infraestructura silenciosa del Estado convivía con un improvisado cuartel, se abocó a registrar el antes y después del Cambio de Guardia oficial: la espera, la intimidad y la inocencia de los Húsares de Junín, jóvenes soldados —muchos del interior del país—, bajo el peso físico de trajes de inspiración prusiana del siglo XVIII. Esa tensión entre la magnificencia y la fatiga, se convirtió en un escenario de libre creación e ironía visual, revelando cómo la solemnidad obligatoria se quiebra a través del lente.
Esta particular sensibilidad del artista para conectar con el individuo desconocido que está al otro lado del lente es una de las características más potentes que destaca el curador Jorge Villacorta en el texto curatorial de la muestra: “Bernardo Aja de Maruri posee una visión tan proclive al comentario visual agudo, cargado de ironía, como a una empatía que raya en la solidaridad con el individuo que corre el riesgo de perderse en el grupo humano… Llegar con el deseo de saber del mundo que se tiene ante el lente es, también, el signo claro de la sed de vivir que acompaña a la decisión de fotografiar».
Como parte de su agenda en Lima, el fotógrafo expandirá esta experiencia presentando en paralelo otra selección de la serie “Húsares” en el emblemático Gran Hotel Bolívar, ubicado también en el Centro de Lima. Asimismo, el 16 de julio, presentará en Casa Bulbo (Barranco) “Las Muxes”, un proyecto que nos aproxima a esta comunidad de Oaxaca (México), donde género, tradición y representación conviven de forma natural, y en el que Aja de Maruri explora identidades que desafían categorías rígidas para revelar nuevas formas de pertenencia cultural.
Con este esperado regreso, Aja de Maruri reconecta con el territorio que definió su impronta original, aportando un documento histórico invaluable para el patrimonio artístico peruano y mostrando la continuidad de una sólida trayectoria dedicada a explorar las identidades de América Latina.
- Más información sobre los espacios de exposición:
- Galería Municipal de Arte Pancho Fierro 🡺 Dirección: Pasaje Santa Rosa 114, Centro Histórico de Lima| Horario de atención: De lunes a domingo, de 12 a 19 h. | Ingreso libre.
- Gran Hotel Bolívar 🡺 https://www.granhotelbolivar.pe/
- Casa Bulbo 🡺 https://tickets.bulbo.pe/
Sobre el artista:
BERNARDO AJA DE MARURI (Santander, España, 1973)
Con una infancia y adolescencia transcurridas en provincias e inmerso en la vida cotidiana de una ciudad de veraneo, a los diecinueve años su vida dio un salto efervescente e inició un viaje por América que continúa hasta el día de hoy.
Tras cursar estudios de Bellas Artes en el Santa Monica College y en la Universidad de Los Ángeles, California (UCLA), viajó a Nueva York —la metrópolis del momento— como asistente de fotógrafos, para luego emprender una carrera en solitario, imprimiendo distintos matices a su trayectoria. De manera instintiva, siempre ha reaccionado de forma muy personal al desarrollo de su propia vida y formación, retratando principalmente a personajes desplazados y a pequeñas cosas aparentemente intrascendentes.
“He fotografiado mundos muy diversos: antiguas élites de herencia hispana, comunidades afrodescendientes aisladas en las costas del Pacífico mexicano, familias marcadas por la ausencia y la búsqueda, toros de lidia en México y toreros de pueblo que remiendan sus trajes y viajan a dedo para llegar a Comala. En todos ellos he intentado reconocer una misma condición humana: la de quienes habitan los márgenes de la historia y persisten en afirmar su identidad frente al paso del tiempo”.
Los países donde reside, en su mayoría de América Latina, han configurado un rico universo fotográfico de forasteros desarraigados y personajes marginados, desconectados del mundo moderno. Su proyecto más extenso, EntreMuros, aborda específicamente el legado de los migrantes españoles de los siglos XVI al XIX: los olvidados, los que perdieron todas las revoluciones, los descendientes de españoles y criollos. Son fotografías existencialmente pesimistas, impregnadas de un sentido del humor irónico. Al recorrer las imágenes, el espectador capta el estado de ánimo y los gestos de estos personajes, deleitándose en sus ideas extravagantes y absurdas.
La célebre escritora Elena Poniatowska señala, en un texto escrito para la exposición de estas imágenes en la Casa de América en 2019, que estos personajes atraen al fotógrafo “porque nadan contracorriente y, al igual que los salmones, realizan un esfuerzo inaudito por nadar río arriba y vencer ese torrente de agua que está listo para aniquilarlos”.