Concierto de Aranjuez 1
Reseñas

Lima y el «Concierto de Aranjuez»

Por Aarón Alva:

El último lunes por la noche se realizó el 5to Concierto de Temporada 2025 de la Orquesta Filarmónica de Lima, en el Teatro Mario Vargas Llosa de San Borja. Bajo la dirección de Bernat Quetglas, joven director mallorquín, el evento tuvo como principal atractivo la ejecución del Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo, interpretado por el guitarrista Pedro Mateo, también español. Como segundo número se presentó la Sinfonía N° 104 “Londres” de Joseph Haydn.

El público, que llenó el auditorio, apreció un buen concierto en líneas generales. La actuación de Mateo en la guitarra mostró a un músico muy correcto, cuya técnica segura permitió pasajes bien resueltos de una pieza nada fácil de tocar, y además muy conocida por los oyentes de música clásica. Las escalas bien trabajadas, un sonido limpio y una buena dicción melódica en el fraseo del guitarrista español, que se apreció principalmente en el famoso Adagio (2do movimiento). No obstante, por momentos la interpretación resultó algo sobria, sin demasiado riesgo, quizá influida por el sistema de amplificación, cuyo micrófono generaba interferencias ocasionales. En ese sentido, aunque la sala funciona para obras de teatro y conferencias, no es la más idónea para una orquesta sinfónica.

A modo de regalo, Pedro Mateo ofreció la también célebre Recuerdos de la Alhambra, de Francisco Tárrega.

Tras un breve intermedio, durante el cual el público permaneció en la sala, dio inicio la segunda parte del recital con la Sinfonía n.º 104 de Haydn. Una obra ágil y luminosa, destacada por el equilibrio entre cuerdas, vientos y percusión, cuyo carácter contrastaba con el protagonismo solista del Concierto de Aranjuez. Ello permitió apreciar con claridad el buen trabajo de Bernat Quetglas en la batuta, quien dirigió con soltura y gracia festiva la última sinfonía escrita por Haydn.

Como dijimos líneas arriba, el concierto fue bueno. Ahora bien, como guitarrista, quisiera abrir una reflexión: en Lima el Concierto de Aranjuez se ha interpretado numerosas veces en las últimas décadas, junto a la Fantasía para un Gentilhombre, también de Rodrigo, mientras que otros conciertos para guitarra han quedado casi ausentes de la programación. Podemos estar de acuerdo en que, hasta la fecha, es el concierto más famoso para guitarra, pero no por ello, pienso, debería acaparar la oferta para este formato de instrumento solista.  Hagamos un repaso (al menos el que recuerdo). En 2007, el guitarrista argentino Carlos Groisman, interpretó el Concierto de Aranjuez, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional; en 2008, el guitarrista Jorge Castañeda interpretó la Fantasía para un Gentilhombre, junto a la misma orquesta; en 2009, en la ciudad de Arequipa, el español Gabriel Estarellas, presentó el 2do movimiento del Concierto de Aranjuez, Nacional; en 2012, Jorge Caballero, guitarrista peruano, ejecutó la Fantasía para un Gentilhombre, acompañado por la OSN; en 2015, el mismo Jorge Caballero dio vida al Concierto de Aranjuez con la Orquesta Sinfónica de la Pontificia Universidad Católica del Perú; en 2016 (o quizá 2017), el uruguayo Eduardo Fernández interpretó ambos conciertos, Fantasía para un gentilhombre y Concierto de Aranjuez junto a la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario; en marzo de este año 2025, el peruano Álvaro Mendizabal y la OSN ofrecieron el Concierto de Aranjuez. Desde mis años de estudiante hasta la actualidad, solo recuerdo dos conciertos que no son los ya citados: el chileno Luis Orlandini interpretando el Concierto del Sur de Manuel Ponce, allá por el 2003 o 2004, y el mismo guitarrista ejecutando el Concierto para guitarra de Celso Garrido Lecca.

El contraste invita a pensar en el riesgo que las orquestas nacionales están dispuestas a asumir respecto al repertorio guitarrístico, y así también, dice algo de las preferencias musicales del público limeño a nivel música clásica (académica).

No hace mucho, por ejemplo, la pianista china Yuja Wang interpretó el Concierto para Piano y Orquesta N°4 de Nikolai Kapustin, una obra moderna que encandiló al público del Teatro Municipal de Lima, y que fue una maravillosa sorpresa para quienes, me incluyo, no conocíamos la obra. ¿Por qué algo similar no podría ocurrir a nivel guitarrístico?

Al terminar el Concierto de Aranjuez el último lunes, Pedro Mateo anunció que interpretaría como obsequio Recuerdos de la Alhambra. Una parte del público emitió suspiros de gusto al oír el nombre de la pieza. Vamos, es una obra realmente hermosa y la ejecución de Mateo, vuelvo a decirlo, fue muy buena y correcta. Sin embargo, contando con que es un guitarrista joven, en plena actividad musical inter continental, no niego que, al menos desde mis oídos de músico, me hubiera gustado oír una pieza nueva para mí. Pero, bueno, son impresiones que podrían abrir una charla. Lo importante: fue un buen concierto y el público lo disfrutó.

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