Era joven, de herencia negra e indígena, menuda como una flor. Su conciencia era sana, como la de una niña, aunque ya bullían en su sangre ardores juveniles que le hacían preguntarse cómo sería el amo...
Era joven, de herencia negra e indígena, menuda como una flor. Su conciencia era sana, como la de una niña, aunque ya bullían en su sangre ardores juveniles que le hacían preguntarse cómo sería el amo...