El pintor argentino retrata en acrílico o a mano alzada su universo personal. En sus plataformas suele desandar su fetiche por la cultura pop y televisiva; retrata telenovelas clásicas como: La dama de rosa, Soy tu dueña, El Maleficio, icónicas actrices de los 70s; hasta el costumbrismo característico de su amada ciudad costera. Algunas de sus obras forman parte del patrimonio de instituciones oficiales de su provincia.
En el mes de junio del 2026 el artista Miguel Ángel Vesco (Paraná, Entre Ríos, 1981) subió a su blog personal una nueva pintura inspirada en la telenovela venezolana de los años 80, La dama de rosa (1986), interpretada por Jeannette Rodríguez y Carlos Mata. En la obra se puede apreciar un gran parque llamado Boris Izaguirre con grandes jardines con ciervos, conejos y zorros brincando felices. Escribe Vesco en su blog: “En la telenovela, cuando el pequeño Diego es hospitalizado, hay una pintura en la pared que llama fuertemente la atención, es una imagen de la obra textil titulada La caza, de Ulla Eson Bodin (artista textil sueca)”. En la pintura de Vesco se la homenajea a la artista sueca y a todos los personajes de la telenovela.
En otro posteo mucho más antiguo, Vesco escribe: “Mi fascinación por las películas de los años 70 (…) algunas que me acompañaron toda la vida como Carrie 1976, y otras vistas recientemente como Gloria 1980, Gertrud 1964 o Martha 1974, películas con energía, problemas y actrices femeninas que destacan. Margit Carstensen, musa de las musas, interpretando sus personajes de una forma tan maravillosa, profunda y extrema, que fue amor a primera vista.
En otro de sus dibujos que se pueden encontrar en el blog personal, se puede ver una ilustración paródica de la novela mexicana completa «Soy tu dueña» (2010). Aquí se pueden observar a algunos de sus protagonistas en un caliente escenario, como Jacqueline Andere, Lucero, Fernando Colunga, Gabriela Spanic y la gran Silvia Pinal. En ese universo pictórico, Vesco hace uso de líneas marcadas, colores planos y una intencional desproporción anatómica (como el pecho del galán, y los jeans que usa el protagonista, son exageradamente ajustados) le otorgan a la pintura una atmósfera de cómic y humor satírico. Vesco no busca el realismo, sino capturar la «esencia exagerada» del género televisivo latino.
Otro de los dibujos que inspiraron a Vesco fue la telenovela mexicana de 1983 “El Maleficio” que según sus palabras “veía cada medianoche antes de irme a dormir”. Protagonizada por Ernesto Alonso y Jacqueline Andere. “Aparecen conviviendo en este dibujo todos sus personajes, en una tertulia un tanto tensa, a causa de los movimientos y presencias sobrenaturales. La obra refleja la naturaleza particular de cada uno de estos actores en una extensa lucha entre el bien y el mal”, cierra Miguel en su escrito.
¿Cómo fue tu camino artístico? ¿Quiénes te dieron tu primer impulso?
– Comencé mi formación en el taller de Claudio Osán, donde pude desarrollar mi amor por la representación de la figura humana, para luego inscribirme en la Escuela de Artes Visuales de Paraná donde tuve varios profesores artistas como Norma Muñoz, Mari Valente, Néstor Medrano, Miguel Angel Bonino, Víctor Grillo. Que más que formadores fueron un ejemplo de que un camino y una vida como artista plástico es posible, en Paraná y en donde sea-.
En los años 60’ en Paranà se formó el denominado Grupo 633 (integrado por figuras locales como Gloria Montoya, Juan Gerardo Zapata y Carlos Asiaín). Estos creadores adaptaron la libertad expresiva, la abstracción y la nueva ruptura formal del movimiento nacional para renovar de manera total la plástica entrerriana. Dice Miguel Angel al respecto: “En las Artes plásticas, siempre sentí mucha simpatía por los artistas de la Nueva Figuración”.
En uno de tu dibujo «Paraná 210 años», pudiste retratar algo de la cultura local. ¿En que consta?
– Paraná 210 años es un dibujo en tinta que fue expuesto en el Museo de Bellas Artes y en varias muestras que he hecho. Es un dibujo que tuvo y tiene muy buena recepción por parte de la gente, ya que en él se pueden ver plasmados diferentes monumentos, esculturas, personajes, comercios y lugares típicos de la ciudad de Paraná que todos conocen y aman. Buscaba con estos dibujos rescatar del olvido algunos sitios que ya no están, como Danhes, La Belle Époque, el Hotel El Supremo, Supersa, Gath & Chaves o la luna del Patito Sirirí, conectando el pasado con el presente, así como registrar otros que tienen tanta historia y le dan belleza a la ciudad. El proceso de estas obras surgió como un sentido homenaje a la ciudad donde pasé mi vida entera: iba recordando lugares o monumentos, buscándolos por internet, dibujando uno por uno y luego todo se iba conectando a través de unas simpáticas callecitas.

Melisa Jatib escribió sobre la obra de Vesco: “Toda su pintura esta recargada de objetos, signos, símbolos, además de emplear una paleta amplia y saturada. Deja la pincelada y la usa corno un fileteador, no busca fundir un color con otro en su totalidad, es discreto en los esfumados y generoso en superposiciones. A pesar de su juventud, Vesco ha realizado una infinidad de muestras individuales y colectivas. Ha expuesto con artistas de renombre corno Carlos Asiaín y Gloria Daneri Montoya. Su trayectoria no se corresponde con la de un artista emergente, sino con la de un místico entregado a su creación”.
¿Cómo conviven esos universos de fantasía con tu entorno cotidiano en Paraná, Entre Ríos?
– Conviven perfectamente bien; es ponerle un poco de poesía a lo cotidiano, poner el foco en ese realismo mágico que vuelve la vida más amena y le da un poco de sabor. Y la pintura está para que todo eso se exprese: todo lo que podría llegar a ser, todas las posibilidades divertidas y dinámicas que se manifiestan en un entorno quizás sin mucha gracia, a la espera de que algo fantástico pase. En el día a día, la música también es una buena compañera para aportar belleza, conectar con algo más elevado y generar el clima adecuado para que venga la inspiración, las ideas iniciadoras de una nueva creación o el ánimo para continuar ajustando alguna que otra obra en proceso
Un Yo Irreductible
En el mes de junio del 2024 Miguel Ángel Vesco expuso su muestra individual titulada: Un Yo Irreductible, en la Galería de Arte Paraná. Allí presentó una decena de retratos en acrílico y dibujo con retratos de mujeres icónicas del cine y la televisión. “El retrato de las actrices de los años 70´s, son mis musas, mi luna en piscis con sus múltiples caras, veo a venus bañándose desnuda en la fuente de mi frondoso jardín. Autorretratos alados para reconocerme en mi mayor potencial y saber que puedo volar, de mundo en mundo, de cuadro en cuadro, rompiendo los límites de mi fisicalidad”.
¿Por qué el título «Un Yo Irreductible»?
– El título expresa como mi subjetividad ha sido conformada capa, tras capa a través de mis lecturas, las películas que amo, seres reales, imaginarios, e idealizados. Dando lugar a mi Yo que habita este cuerpo y esta vida y a mi sensación de haber habitado otros mundos con otra fachada. expresa también que en los tiempos modernos todo pretende dar un yo acabado, unificado, homogeneizado, totalizante. Y como a través de mi propuesta pictórica traigo la heterogeneidad, lo variado, lo múltiple. El visitar el reflejo de rostros ajenos para encontrarme a mí mismo.
60° Salón Provincial de Artes Visuales de Entre Ríos
Tras haber ganado el Primer Premio Adquisición en la edición 60° del Salón Provincial con «Mi Familia», el artista paranaense recuerda como fue haber recibido la noticia. “Recibí la noticia del primer premio de pintura con mucha alegría, ya que es un premio muy valioso para todos los entrerrianos. Yo hace más de 20 años que me dedico a la pintura y he mandado mis obras al Salón en muchas oportunidades, un par de veces con menciones, pero esta vez se dio lo del premio adquisición. Para mí es una enorme felicidad que esta obra tan personal, cotidiana y amorosa sea parte del patrimonio del Museo de Artes Visuales de Paraná. Que quede en dominio de mi ciudad natal”.
En el 2023, volviste a ser reconocido en la edición 62° con una Mención Especial. ¿Sentís que tus obras se han ganado un lugar en la cultura pictórica de la Ciudad?
– ¡Oh, sí! Y es una enorme alegría. Para mí tiene que ver con el crecimiento personal, como la maduración de la obra en cuanto a la técnica y al perfeccionamiento en la representación, pero también con el crecimiento en lo que uno quiere transmitir con ella. Antes mi pintura era muy introspectiva: mi mundo interior y todo a mi manera. Ahora está saliendo un poco a representar mi entorno, la cultura en la que estoy sumergido, dónde y cómo resido; a encontrar un buen equilibrio entre el lugar que habito y lo que me moviliza interiormente-.
La obra por la que Vesco recibió la Mención Especial en el 62.º Salón de Artes Visuales de Entre Ríos, fue algo que le llenó el corazón de alegría. “Fue una obra simple, cotidiana, amorosa y cargada de detalles, como a mí me gusta, pero sin abrumar al espectador; con muchos espacios agradables para descansar la vista en ese patio tan de otros tiempos, tan de infancia, tan de casa de abuelita. La gente se sintió muy atraída por esta pintura, muy a gusto, llevándolos a sus memorias más tiernas y apacibles”.
¿Qué consejo le darías a un joven que desea vivir de la pintura y el dibujo?
Le diría que vaya a la escuela de artes visuales o a algún taller, que se forme. Esto lo va a ir llevando a encontrar su lugar en el arte, conectando con otros chicos que también están en la búsqueda, y tendrá la guía de profesores que le irán mostrando el camino para llegar a lo que desea. Vivir del arte depende de las ganas que le ponga, de su creatividad y de encontrar a las personas, momentos y sitios correctos donde todo se pueda ir desarrollando.
Álvaro Javier Marrocco.
Licenciado en Periodismo (UNR) Rosario, Santa fe. Colaboró en los medios gráficos; La Capital de Rosario, El Litoral de Santa Fe. También en revistas digitales de Argentina y del extranjero.