Cuentos Literatura

Presentan libro “Ficción TV” de Marlon Aquino Ramírez

Ficción TV, libro de cuentos que nace de la pasión del autor por la televisión y la escritura

 

Fue a mediados del año 2005, recuerda el escritor Marlon Aquino Ramírez, cuando leyó en los diarios sobre la presentación de la autobiografía de ‘la diva de la televisión peruana’. El libro, que fue firmado por ella como autora, fue en realidad escrito en las sombras por una reconocida periodista peruana. ¿Sería genial recibir un encargo así? pensó Aquino, sobre esta noticia que luego se convertiría en la idea base para escribir el cuento “La historia nunca contada de Lorena Svenson”A partir de ahí empezó a componer las 20 historias que, así como esta, hoy forman parte de Ficción TV, su primer libro de relatos.

 

El presente volumen, editado por el propio autor, se presentará el sábado 14 de mayo a las 7:00 p.m. en Ciudad Librera de Pueblo Libre (Calle Plaza Bolívar 161, altura del Bar Queirolo). Edwin Camasca, poeta y crítico literario comentará el libro y Jaime Cabrera, director de la web Lee por Gusto, entrevistará en vivo al autor.

 

En esta obra, Aquino presenta veinte cuentos como si se tratara de veinte historias trasmitidas por un canal llamado Ficción TV y que incluye además a un presentador. Entre los peculiares personajes que aparecen en estas historias encontraremos a dos escritores neoyorquinos que misteriosamente han recibido el manuscrito de una obra maestra; un joven arquero de fútbol presente en diversas dimensiones; una anciana que, a pesar de ser millonaria, no consigue que publiquen sus poemas; un escritor a sueldo que tiene la oportunidad de trabajar para la diva de la televisión que idolatra; un “detective psíquico” que recurre a los signos zodiacales para resolver un crimen…

 

En palabras de Marlon Aquino: “Ficción TV nace de la unión de dos grandes pasiones de mi vida: la literatura y la televisión. Es gracias a ellas, gracias a las fascinantes historias que nos presentan, con palabras o imágenes, que he podido vivir cientos de vidas. En ese sentido, este libro es un homenaje a tantas mañanas, tardes y noches en que un libro, pero también una serie televisiva o una telenovela consiguieron hacerme feliz”.

 

Marlon Aquino Ramírez nació en el Callao en 1980. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y obtuvo su doctorado en Literatura Latinoamericana en Northwestern University (Chicago) con la tesis Reconexiones con el consumo masivo: las novelas peruanas sobre los medios. Ha publicado las novelas Las tristezas fugitivas (Magreb, 2011) y Las ilusiones (Caja Negra, 2020). Cuentos suyos han aparecido en antologías como Arriba las manos: muestra del relato policial en el Perú (Altazor, 2016) y Pertenencia: narradores sudamericanos en Estados Unidos (Ars Communis, 2017). En 2016 su cuento “El que no inventa muere” obtuvo una mención honrosa en el concurso “El Cuento de las 1000 palabras” de la revista Caretas. Actualmente trabaja como profesor en la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) y prepara su tercera novela.

Fragmento:

 

Tres años después, mientras Lucas pasaba las vacaciones de medio año en Lima, ocurrió algo. Eran las nueve de la noche y acababa de terminar Corazones encantados, la telenovela que veía con su madre y sus hermanos. Como nadie cambió de canal, Lucas prestó atención, por primera vez, a los créditos finales. Fue así que vio aparecer un nombre familiar. Entonces señaló la pantalla y le dijo a su madre, con orgullo, que él conocía a uno de los guionistas de la telenovela y que este le había enviado hace tiempo el manuscrito de un libro para que le dijera si debía publicarlo o no. Su madre se sintió orgullosa de que su hijo fuera tan respetado en su profesión.

Esa misma noche, Lucas le escribió un correo a Vicente diciéndole que estaba en el Perú y que quería conversar con él. Para hablar de El fuego nuestro de cada día. No le dijo que aún no había terminado de leerla. Tampoco, que estaba interesado en hablar con él para pedirle un favor: que lo ayudara a ingresar con su madre y sus hermanos al estudio donde grababan Corazones encantados. Además, quería conversar con él sobre las oportunidades que había en el país para trabajar como guionista, pues pensaba regresar luego de su graduación.

Pasó una semana y no recibió respuesta.

 

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