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Reseña de Precoz, novela de Ariana Harwicz

Compartimos esta interesante reseña de Precoz, novela de la escritora argentina Ariana Harwicz.

Por: Aarón Alva

“Yo hubiera sido una buena toxicómana, una beatnik, si no fuera porque vengo de una familia con clase y desconectada de lo sucio donde papá y mamá hablaban en la mesa y hasta se miraban. Si no fuera porque acariciaban a los animales domésticos y elogiaban mi belleza.”

No hace mucho, en una entrevista sobre su novela “Precoz”, Ariana Harwicz ponía la lupa sobre la fuerza del lenguaje al modelar lo conocido como instinto. La idea del amor filial, del compromiso instintivo o magnánimo de una madre por sus hijos, tal como a través del lenguaje conservador son presionados en el conducto social, encuentran en Harwicz un muro inverso, o en todo caso, una facultad distinta, capaz de vivir y experimentar pulsiones primitiva y naturalmente humanas. Para ello, usando el mismo armamento, es decir, el lenguaje, la escritora argentina estructura un entorno de aparente desorden, donde madre e hijo interactúan lejos del edicto lineal enquistado en la vieja sociedad. Un contexto en el que las reglas, representadas por el orden policial, la escuela, la asistencia social, poseen menos fuerza que el erotismo, la violencia y locura que madre e hijo reúnen.

“Qué se siente ser veterano, mamá, cuando yo sea grande vos vas a estar más que muerta, cuando yo sea padre, vos ya no serás más madre, no te enojes, y se ríe. Los dos mirando la autopista, imaginando que volcamos bidones de aceite y después nos alejamos lo suficiente para ver los autos patinar, girar como molinetes y volcar”.

Contada por fragmentos que no dejan respiro, la novela entremezcla el lenguaje coloquial con pasajes poéticos de monólogo interior, que reafirman la voz de una madre presta a dejarse llevar por la persona-objeto en que se va convirtiendo su hijo. El hijo cuerpo, el hijo hombre, el hijo humano, y pocas veces el hijo niño que absorbe por completo a la madre. Ello, acompañado de un ambiente en caos, donde las pandillas y una suerte de delincuencia consensuada por los vecinos parece precisamente ordenar y posibilitar aquel modelo de relación humana, dan el significado de “precoz”, entendido como un estadio prematuro, previo a lo usual, a lo modelado y aceptado. Las acciones que suscitan amor y compañerismo entre madre e hijo se enmarcan fuera de lo usual, como, por ejemplo, el verlo boxear, cazar, y ser partícipes de una violencia simbólica balanceada, aspecto de fortalecimiento mutuo en diversos pasajes. Es ahí donde se avizora el lado político de la novela, precisamente como un grito seco de lo que puede ser también la relación de madre e hijo, fuera de los preceptos tradicionales.

La prosa, disruptiva de la gramática, apuesta por símiles que desde el inicio inyectan su clima ácido, logrando un efecto parecido al de las películas sin música, sin que esto signifique una falencia, sino mas bien un punto muy bien logrado y nada sencillo, teniendo en cuenta el tipo de personajes y la relación que Harwicz usa como materia prima.

“Me despierto con la boca abierta como el pato cuando le sacan el hígado por el foie gras.”
“El hijo baja rodando los escalones. Tiene sangre en las rodillas y me llama. Mamá. Mamá. Estoy despierta en la mecedora a dos pasos de la escalera pero con los ojos cerrados. El fuego ya no existe.”

Recordemos que a la par de su literatura, Ariana Harwicz mantiene un papel activo contra lo que hoy se conoce como “cultura de la cancelación” y no duda en cuestionar los filtros del mercado literario. Su movida en Twitter, —cuya cuenta fue incluso bloqueada porque su obra “Matate, amor” se consideró apología al suicidio por miles de usuarios— señala los ejes de un arte que pareciera contar entre sus filas con policías de la moral, o lo que se conoce como cultura woke. Traducciones manipuladas, finales cambiados, exposición y cancelación de personajes por sus roles dramáticos, son algunos de los puntos en que el mercado parece optar por vestir insignias moralistas antes de lanzar o relanzar. Recientemente, Harwicz citaba en la red del pájaro azul:

Tú no eres una autora latinoamericana, me dijo una editora española. ¿Y qué soy?, le dije, ¿sueca? Para nosotros los españoles, la literatura latinoamericana es: o sobre femicidios, o sobre narcos, o sobre gótico andino, así que no sé qué sos, pero latinoamericana, no.

Si bien esto no es novedad —el mismo boom latinoamericano vendía novelistas con patrones definidos, llámese dictaduras y exotismo foráneo a Europa—, la diferencia radica en la facilidad y rapidez con que hoy el mercado, haciendo uso del magma imparable de los medios masivos, impone una corriente y excluya otras propuestas, generando un impacto que traslada parte de lo orgánico y visceral de la literatura, al modo en que el público debería comprender o pensar la obra, quitándole a esta matices que, en algunos casos, la convierten en mero panfleto de causas ideológicas. En este medio hemos reseñado ciertas obras que no se escapan de aquella costumbre actual.

La reciente versión peruana de “Precoz” ha sido reeditada por la editorial Estación la cultura, para su sello Animal de invierno. Puede conseguirse en librería Sur, librería Communitas y El Virrey de Miraflores.

Libro recomendado.

Ficha técnica:
“Precoz” de Ariana Harwicz
Editorial: Estación la cultura, para su sello Animal de invierno.
Año: 2022
52 páginas
Tapa rústica

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